


Lima, 6 de octubre de 2026
La violencia familiar constituye un importante problema de salud pública debido a sus repercusiones en la salud, el bienestar y el desarrollo de las personas y comunidades. En este contexto, el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC) del Ministerio de Salud impulsa la evaluación del Sistema de Vigilancia de la Violencia Familiar a nivel nacional, con el objetivo de fortalecer la generación y uso de información para la toma de decisiones.
Esta vigilancia recopila información de los establecimientos de salud mediante variables como edad y sexo de la persona agredida, grado de instrucción, estado civil, ocupación, vínculo con el agresor y tipo de violencia, entre otras. Estos datos permiten generar información para estimar riesgos poblacionales y orientar las intervenciones sanitarias.
La vigilancia epidemiológica de la Violencia Familiar permite caracterizar a las víctimas, a los agresores y las circunstancias en las que ocurren los hechos de violencia. Según los datos epidemiológicos, las mujeres representan el 84.27 % de las personas afectadas, constituyéndose en el principal grupo vulnerable entre los casos notificados. Asimismo, las adultas y jóvenes concentran la mayor proporción de casos.
La violencia psicológica es el tipo de agresión notificado con mayor frecuencia, seguida de la violencia física. Los agresores son predominantemente hombres que, en la mayoría de los casos, mantienen un vínculo de convivencia con la víctima. Asimismo, la información evidencia que la violencia familiar notificada no estuvo necesariamente asociada al consumo de alcohol u otras drogas, debido a que la mayoría de los atacantes se encontraba en estado sobrio al momento del episodio.
En este marco, la Unidad Técnica de Vigilancia de las Enfermedades No Transmisibles de la Dirección de Vigilancia en Salud Pública del CDC, con el apoyo de la Unidad Ejecutora 004-UE 1741 “Fortalecimiento del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública”, realizó un taller para la evaluación del Sistema de Vigilancia de la Violencia Familiar a nivel nacional, la cual buscó reorientar y dinamizar el sistema de vigilancia, optimizar la información y fortalecer las competencias del personal de salud que integra la Red Nacional de Epidemiología.
Con ello, se contribuye a una mejor planificación, implementación y evaluación de las acciones de prevención, atención y control de la violencia familiar en los diferentes ámbitos territoriales.